Qué debes saber antes de comprar un contorno de ojos

Existe un área facial que preocupa a individuos de cualquier sexo y edad: el contorno ocular; y para quienes quieren mejorar el aspecto de esta zona la industria farmacéutica ofrece un producto específico, el contorno de ojos.

 

A día de hoy existen infinidad de productos dedicados a prácticamente cualquier alteración: contornos tensores, hidratantes, iluminadores, desfatigantes (¿?)… Pero, ¿una crema puede ser útil para todo esto?

 

Antes de hablar de cremas para el contorno de ojos debemos tener claro qué problema queremos solucionar, ya que la piel del contorno ocular, como cualquier otra zona del cuerpo, puede presentar múltiples alteraciones. Veamos las más frecuentes.  

 

·      Dermatitis

La dermatitis en los párpados es una patología muy habitual, sobre todo en pacientes con atopia o alérgicos.

Esto se debe a que la piel que rodea los ojos es mucho más sensible que la de cualquier otra zona del cuerpo a los estímulos irritantes (frío, productos químicos, cosméticos, alérgenos presentes en el ambiente o en las manos...), y por eso la presencia de irritaciones o alergias afecta con mucha frecuencia a esta zona.

 

·      Bolsas

La presencia de párpados hinchados o “bolsas” es una alteración típica de muchas personas y se debe a varios factores, incluida la herencia genética.

Sin embargo, la causa principal es el envejecimiento normal de la piel y los tejidos subcutáneos, que irán perdiendo tensión y desplazándose hacia delante. También la pérdida de grasa de la mejilla hace que se acentúe este aspecto de “bolsa” por el efecto visual del párpado abultado sobre una mejilla hundida.

Además, el párpado inferior tiene capacidad para absorber parte de los fluidos de la zona y por ello las situaciones que favorecen el edema acentúan las bolsas.

 

·      Ojeras

Es un término (no científico) que significa hiperpigmentación del párpado inferior. Aunque esta pigmentación es un proceso fisiológico (normal) en algunas personas, suele preocupar a quienes las presentan.

Esta hiperpigmentación se puede producir por depósito de melanina, hiperpigmentación post inflamatoria (después de una irritación), edema de los párpados (hinchazón) o presencia de capilares sanguíneos muy superficiales, entre otras causas.

Además,  las ojeras son más frecuentes en ciertos grupos étnicos, ante la falta de sueño, tras comidas muy saladas (por empeoramiento del edema) o en pacientes con trastornos de alimentación (anorexia/ bulimia).

 

·      Arrugas perioculares o “patas de gallo”

La aparición de estas líneas tiene mucha relación con la expresión facial de cada persona, ya que algunos individuos contraen los músculos perioculares constantemente mientras que otros apenas los mueven a lo largo del día.

Evidentemente, el envejecimiento, la exposición solar o el tabaco están muy implicados en el establecimiento definitivo de estas arrugas.

 

Y ahora vamos a la pregunta principal;

 

¿Cuándo es realmente útil el contorno de ojos?

 

NO es útil

 

·      Tratamiento de las bolsas

Sentimos informar de que probablemente no exista ninguna crema en el mercado que pueda reducir este efecto. Muchos productos emplean el reclamo del “efecto tensor”, sin embargo, es un efecto muy leve y prácticamente imperceptible si la piel tiene una laxitud importante o existe pérdida de grasa.

Pero SÍ existen otros tratamientos que mejoran el aspecto de esta zona. La infiltración con ácido hialurónico o la blefaroplastia (intervención quirúrgica) son las dos técnicas que ofrecen los mejores resultados.

 

SÍ es útil

·      Tratamiento de las ojeras

Las ojeras sí pueden mejorar con productos específicos y constancia. Las cremas con óxido de vitamina K, como Eye correct (Martiderm) o K-Ox eyes (ISDIN), pueden disminuir la hiperpigmentación.

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El uso de retinoides también podría mejorar este efecto, pero existe un riesgo de dermatitis, por lo que  siempre debe estar supervisado por dermatólog@s.

En la consulta de dermatología también se pueden realizar otros tratamientos como peelings o láseres que resultan muy eficaces en ciertos casos.

 

·      Tratamiento de las dermatitis

Antes de tratar es fundamental conocer el origen de la dermatitis ya que si no se hace un diagnóstico adecuado podríais prolongar el cuadro con productos inadecuados, y para eso es recomendable que acudáis a vuestr@ dermatólog@.

Aunque, a modo de consejo, siempre recomendamos el uso de cremas sin perfumes para pieles sensibles si hay antecedentes de dermatitis, como Topialyse palpebral (SVR) o Emolienta palpebral (Viñas).

 

·      Tratamiento de las arrugas perioculares

La piel de los párpados es mucho más sensible a la deshidratación, y en las personas con piel seca las líneas de expresión pueden ser mucho más visibles.

Los contornos de ojos hidratantes pueden disminuir la intensidad de estas líneas, de hecho, la el efecto de una crema adecuada es visible tras 15 minutos de su aplicación y los mejores resultados se obtienen a los 14 días de uso continuado.

Productos con ácido hialurónico como Hyaluron filler (Eucerin)  o vitamina E como Endocare Cellage (Cantabrialabs) aportan la hidratación necesaria y mejoran el aspecto de la zona. En los últimos años también se popularizado algunos péptidos, como la arigrelina, que tienen un leve efecto relajante sobre la musculatura y disminuyen parcialmente las líneas. Podéis encontrarlos en fórmulas como Expression gel (Martiderm) o A.G.E eye complex (Skinceuticals), e incluso en tratamientos faciales como Endocare tensage ampollas (Cantabrialabs).

Sin embargo, mientras mantengamos una contracción normal de los músculos las líneas de expresión seguirán apareciendo, y más a medida que cumplamos años. Para reducir este efecto la utilización de toxina botulínca, como explica la Dra. Sara Gómez en su artículo, es una opción eficaz para las patas de gallo.

 

 

Concluyendo; un contorno es apropiado si queremos evitar irritaciones o reducir la visibilidad de las líneas de expresión y la hiperpigmentación, pero si se buscan efectos más intensos tendremos que recurrir a otro tipo de tratamientos.

 

 

¡Buen día!

Dra. Inés Escandell