Cuatro motivos por los que puede picar la piel después de la ducha

¡Hola a tod@s!

 

Hoy os hablamos de algunos motivos por los que nos puede picar la piel después de la ducha. Seguramente muchos de vosotr@s lo hayáis experimentado alguna vez ya que es algo bastante común, y aunque no tiene por qué ser grave, si puede ser bastante molesto.

 

Primero que nada… ¿Qué es el prurito?

 

El prurito se define como la sensación que provoca el deseo de rascarse. El rascado es la respuesta conductual al prurito. El mecanismo por el cual el prurito se alivia al rascarse no se conoce bien. El rascado repetitivo lesiona la barrera cutánea produciendo nuevas lesiones en la piel, que perpetúan el ciclo prurito-rascado-prurito.

 

La fisiopatología del prurito en la piel es compleja, y en ella intervienen diferentes mecanismos. Las fibras nerviosas especializadas en la transmisión del prurito son las encargadas también de la transmisión del dolor y la temperatura, y sus terminaciones nerviosas se encuentran en la unión de la dermis y la epidermis.  Estas fibras conectan con neuronas de la médula espinal que envían proyecciones hacia la corteza cerebral. En esta transmisión participan numerosos mediadores, como la histamina o la sustancia P, entre otros.

 

4 Factores externos que pueden provocar prurito tras la ducha:

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·      La cal: En muchos lugares donde el agua es dura (es decir con alto contenido en cal), ésta puede ser un irritante para la piel. Una buena solución por tanto puede ser poner un descalcificador en casa.

·      La temperatura: es uno de los factores que pueden influir, lo ideal es tomar duchas a una temperatura no muy caliente ni muy fría, es decir templada, similar a la temperatura corporal, minimizando así los cambios bruscos de temperatura que pueden irritar la piel.

 

·      Los geles de ducha: La piel tiene un pH  aproximado de 5,5, mientras que los jabones lo tienen entre 7 y 10. Esta diferencia puede dañar el manto lipídico de la piel y alterar su función barrera, provocando irritaciones, sequedad y prurito. Los syndets, por el contrario suelen tener un pH más similar al de la piel, por lo que suelen ser menos irritantes, tolerándose mejor (os recomendamos leer el post de la Dra. Allende donde explicamos más detalladamente estos conceptos).

 

·      Malos hábitos a la hora de secarse: se recomienda no frotar con la toalla al secarse, sino dar pequeños toques para evitar la irritación de la piel.

 

¿Qué podemos hacer para evitarlo?

 Aunque ya lo hemos ido comentado en cada uno de los puntos anteriores, os resumimos aquí una serie de recomendaciones y pautas para prevenir el prurito después de la ducha:

 ·      Valorar poner un descalcificador en el domicilio si se vive en lugares donde el agua es dura con alto contenido de cal.

·      Evitar ducharse con agua demasiado caliente o muy fría, evitando así los cambios bruscos de temperatura.

·      Realizar duchas breves, evitar los baños largos.

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·      Utilizar geles de ducha con pH óptimo para la piel que no irriten  (mejor syndets que jabones).

·      Utilizar una toalla suave para el secado, no frotar para evitar la fricción… mejor secarse con pequeños toques. 

·      Utilizar detergentes para lavar las  toallas sin perfumes que pueden ser irritantes.

·      Hidratar la piel con emolientes/cremas después de la ducha.

·      No rascarse la piel, ya que puede activarse la cascada de prurito-rascado-prurito.

¿Existen además otros factores internos que pueden influir en el prurito tras la ducha?

 

Además de los factores externos que hemos comentado existen personas más propensas a padecer picor tras la ducha si además presentan de base enfermedades de la piel que ya de por si cursan con prurito (dermatitis atópica, xerosis o piel seca, psoriasis, eccemas…) o enfermedades sistémicas que también cursan con este síntoma (enfermedad renal, hepática, endocrino-metabólica…).

 

Por otra parte, existen enfermedades dermatológicas (poco frecuentes) donde el picor causado por el agua es el síntoma principal, como el prurito acuagénico o la urticaria acuagénica, y suelen requerir de un tratamiento con antihistamínicos. En el prurito acuagénico  se produce un prurito intenso generalizado sin lesiones cutáneas asociadas durante 30 minutos aproximadamente tras la ducha, independientemente de su temperatura. En ocasiones se ha relacionado con la policitemia vera. La urticaria acuagénica es un tipo de urticaria inducible en la que aparecen habones tras el contacto con el agua, independientemente también de su temperatura.

 

Como siempre, en caso de dudas, lo mejor es consultar con vuestro dermatólog@, que será la persona más indicada para resolverlas y ofreceros la mejor solución en cada caso.

 

¡Buen día!

 

Dra. Laura Berbegal